Del centro de la ciudad a la periferia

Hace 5 años nos mudamos de un apartamento en el centro de la ciudad de Offenbach (cerca de Frankfurt/Meno) a una casa independiente en la periferia. En Offenbach, nos gustaba la vida urbana. Las compras de los alimentos, las hacíamos sobre todo en la Feria del Agricultor, buscando productos de la región que no necesitaba mucho transporte. De este modo, no sentíamos mucho del cambio climático.

Nuestra nueva casa, siempre en la región “Rhein-Main” cerca de Frankfurt, data del año 1958. Se encuentra en una urbanización en aquel tiempo diseñada para familias jóvenes, y cuenta con un jardín que servía para producir alimentos propios. A nosotros, nos gusta el trabajo de “jardinero”, y estamos sembrando verduras y mantenemos varios árboles frutales.

Hasta ahora nos estamos percatando del ritmo anual de las plantas, y cómo nuestras plantas dependen de las cuatro estaciones para descansar en invierno, crecer en primavera, y florecer y dar frutos en verano y otoño. Las últimas primaveras han sido bastante secas, y teníamos que empezar a regar las matas. Cuando empiezan a nacer las frutas, los árboles frutales necesitan suficiente agua. Sin embargo, regar el jardín significa un gasto adicional de agua potable y de energía. En cambio, mucha lluvia durante el verano y el otoño, provoca que las frutas empiecen a podrirse.
En otoño, cosechamos las manzanas y las guardamos en el sótano. Sin embargo, la temperatura debe ser fresca, para que las frutas se mantengan durante los próximos meses. Igual los tubérculos se pueden guardar en el sótano debajo de la casa y nos alimentan durante todo el invierno – si el otoño es suficientemente fresco.

Bueno, a nosotros en lo personal, son cosas que nos pueden molestar, pero no estamos viviendo de nuestro jardín. Sin embargo, pensando en la agricultura y producción de alimentos en general, son factores que afectan: si hay que regar artificialmente, si hay que conservar alimentos en la refrigeradora etc. Son inversiones adicionales que afectan tanto a productores como a consumidores.

Los cambios climáticos quizás no se perciben tanto, y una primavera con calor o un otoño soleado hasta Noviembre pueden ser agradables, sin embargo, pueden ser señales que debemos tomar en serio.

[Andreas Hofstötter, Allemania]

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